patito

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jueves, 5 de mayo de 2011

Los centenarios huevos mole de la Yaya Rosalía



 ¡Buenos días de nostalgia y primavera!

Hoy quiero compratir con vosotros una de mis recetas más queridas, si no la más: los huevos mole de mi abuela Rosalía, heredados de madre a hija, de nieta a abuela, con raíces sevillanas y loperanas, con la misma menda. También es un particular homenaje a mi abuela paterna, con la que tuve muchas diferencias, pero que, entre otras cosas, me legó un maravilloso legado de sabores antes de que el puto Alzheimer se lo llevara casi todo por delante.

Estos huevos, esta ambrosía, por qué no decirlo, no falta en mi casa cada Viernes Santo como postre del tradicional cocico con bacalao y garbanzos. Cuando yo era pequeña los hacía mi abuela, pero cuando empezó a perder vista, yo me encargué de surtir a la familia de esta delicia. Primero veíamos la salida de la trianera Hermandad del Cachorro (mi padre es trianero, cómo le envidio) y luego dábamos cuenta de esta verdadera delicia.  Lo digo así porque es que están buenísimos, y no es modestia porque yo no los he creado. Solo perpetúo una tradición.

Ya sé que por huevos mole se entiende un postre de origen canario. Mi madre dice que lo correcto es llamar a esto niños en pijama blanco o en camiseta. Consideraciones personales aparte, no voy a cambiar un nombre centenario...Vamos al lío, que siempre me enrollo muchísimo. Ya veréis que es super sencillo, porque la base de todo es la clasiquísima natilla...hmmmm

Ingredientes (para 6 personas)















-4-5 galletas María por plato y persona (recomiendo María hojaldrada por su textura, le sienta de miedo)
-Una taza de leche azucarada calentita
-Rayadura de medio limón o media naranja
-6 huevos
-2 jarras con 625 cc de leche cada una
-Una pizca de sal
-Palito de canela
-Seis cucharaditas de maicena (una por persona, que se note que somos de ciencias)
-190 gramos de azúcar más seis cucharaditas de azúcar
-Canela en polvo

Dificultad: Para niños en camiseta

Nota bene: Para menor cantidad, basta con dividir. En el ejemplo gráfico hice una ración. Esta receta va se distribuye plato a plato por cada comensal, aunuqe una idea perfecta es hacerlo en una gran fuente. Es menos trabajo.

Lo primero de todo es calentar en el microondas una tacita de leche con azúcar. Cogemos los platos, hondos, y en cada uno ponemos 4 o 5 galletas, que procedemos a reblandecer con esta leche...




Luego cogemos los huevos y uno a uno (si optamos por presentar platos individuales) o de golpe, si lo hacemos en fuente, separamos claras de yemas. Reservamos las yemas y montamos las claras a punto de nieve. Recordad que los huevos estén del tiempo, si no, no sube ni aunque les pongas de fondo "We're the Champions"... 



Mientras montamos, cogemos la primera tanda de leche de 625 ccl con azúcar y la ponemos a hervir. Cuando hierva, vamos echando las claras de nieve para que cuajen, y se pongan duritas. Es muy sencillo, mirad, es cuestión de 30 segundos y de un vuelta y vuelta...




Clara a clara montada (así lo hacemos en casa) o todas de golpe, vamos distribuyendo sobre el lecho galletil, de forma ecuánime si lo hicimos de golpe...


Ahora es el turno de la crema que no es ni más ni menos que una deliciosa natilla...Cogemos los 625 de leche (si sobró de cuajar las claras, colada se puede aprovechar) y le echamos los 190 de azúcar, un palito de canela y la rayadura. Cuando meta el primer hervor, le quitamos la rayadura (y el palito, si gustáis) y añadimos las cucharaditas de maicena. Removed bien y enérgicamente al principio para que no queden grumos. Seguir removiendo, a fuego lento, removiendo, removiendo.....



Y removiendo, removiendo... Si os cansáis, turnaos con alguien....



Soy exagerada como buena sevillana, pero irá espesando hasta tener la gloriosa textura natillil, parecida a esta...



Entonces repartimos la natilla entre platos, o en la fuente, con sabia proporción....


Y cuando estén más frescas, espolvoreamos de canela. Recomiendo un par de horas de nevera, y os prometo que, cuando lo comáis, los ángeles y los santos os asistirán. Vuestros "costillos" os querrán con locura, vuestros hijos dejarán de tomar chuches y pedirán compulsivamente este platillo ideal para la merienda o la cena...




lunes, 2 de mayo de 2011

Megamuffin de doble chocolate y lujuria para la iniciativa #Megamagdalena

Hola a todo el mundo!
Mis dedos destilan emoción ante la que va a ser la primera entrada de mi blog. Aunque pensaba estrenarlo con una receta de mi abuela, la iniciativa de la #Megamagdalena, tan sabiamente propuesta por Pakus, y mi acelerado fin de semana han hecho que me decante por estrenar mi blog con este muffitón procaz, que alimenta tan sólo de verlo. Esta entrada será una excepción, ya que lo normal será que en las recetas me asista la mascota de este blog, que presentaré en su momento...Bueno, me encantan las magdalenas "españolas", con su aceitico de oliva, su limón en rayadura...pero esta criatura (hay que llamarla así, pesó kilo y pico) fue el postre llevado a la final de esta última Copa del Rey. Así que pensé que sería mejor llevar un muffin chocolatoso chocolatoso.... y grande y hermoso. Perdonad que no ponga fotos de la elaboración, me fue imposible, aunque el muffin es sencillísimo de hacer. Basta con mezclar y punto, y ni siquiera mezclar mucho, porque es mejor que quede pelín grumoso.

Vale, para un megamuffin hermosote, para una flanera de litro y poco de capacidad, necesitaremos:-265 gramos de harina de fuerza -4 cucharadas de harina de repostería-Media cucharadita de levadura tipo Royal-3 cucharadas de cacao en polvo de repostería, tipo Valor-150 gramos de mantequilla y un poco más para engrasar el molde-165 gramos de azúcar moreno-170 ml de leche (mejor entera, ya puestos, mejor a lo gordito)-2 huevos-200 gramos de chocolate para postres (yo me puse espléndida y usé el de Nestlé, toda la tabletaca; si vuestra economía es digna de una república bananera, al igual que la mía, van geniales los de Mercadona y Dia)-2 huevos (de los de gallina, de los otros también , ya veréis por qué)-Papel de plata-Papel de horno para hacer el copete (del sulfurizado ese no, del que es más como papel, el de Albal va genial)-PacienciaSi fuéramos a hacer magdalenucas normales, tendríamos que precalentar el horno a 200º, pero debido a las dimensiones de la criatura, necesitaremos horno bajo. Yo os aconsejo 160-165º...pero depende de vuestro horno. En cualquier caso, que sea más bajo de lo normal...
 Mientras que vuestro horno se precalienta, nos ponemos al lío y ponemos a calentar en la sarten la mantequilla con el azúcar a fuego lento, hasta que se disuelva nuestro exótico amigo. Mientras, podemos tamizar las harinas, el cacao y la levadura en un bol. (nota para hipernovatos: tamizar es pasar por el colador, da aire a la cosa y queda cool :p). En otro cuenco, batimos los huevos y los mezclamos con la leche.
Añadimos el chocolate troceadito en cachitos pequeños a los ingredientes sólidos y hacemos un hueco en el centro, tipo volcán. Vertimos en él la mantequilla azucarada y la mezcla de huevo y mezclamos todo con una cuchara de acero inoxidable. No nos volvamos locos: la mezcla debe quedar grumosa.Cogemos el molde elegido y le ponemos el papel de horno; quedará como un lindo copete de magdalena, pero en mutante. Es muy sencillo de hacer. Lo engrasamos con mantequilla y echamos la mezcla. Tapamos con papel albal, lo metemos en el horno a media altura y ahora viene lo "divertido"...la cocción. Yo en total lo tuve que tener como más de hora y media metido en el horno, porque no se me hacía por el medio. Creo que el único consejo que puedo dar es tenerlo tapado hasta que suba, y entonces quitarle el albal. Si vemos que no se hace bien y tememos que se queme, sin duda hay que tapar de nuevo. Es experimentar mucho, pero intentad no abrir el horno los 25 primeros minutos, para que no se baje.
El resultado, a pesar de las luchas con el horno, fue espectacular...Un muffitón jugoso, puro chocolate en doble textura, capaz de hacer temblar al doctor Dukan y de despertat las libidos más adormecidas...Mirad qué porte, qué arrogancia... Es el Cristiano Ronaldo de los Muffin, por su tamaño y sabor...



Pero no solo es bonito por fuera, también por dentro, como Rafa Nadal...Mirad qué jugosidad....


Yo hasta lo puse al lado del cactus de mi amiga Marisa, a ver si animaba a tan apático acompañante... Ahora me cuentan que el cactus ha crecido cuatro palmos, echa flores naturales y pretende abrir un restaurante mexicano....

Como veréis, es muy sencillo. Si queréis, basta doblar la cantidad para hacerlo más grande, aunque necesitaréis una flanera muy gorda. Los que queráis otra mayor, que no sea del chino, yo las he visto de cristal en Carrefour por seis eurillos. Creo que es una inversión de futuro...

Lo dicho, a disfrutarlo!!